LA PRODUCCIÓN DEL TERRITORIO

Territorio es un concepto amplio que puede ser entendido a partir cuatro vertientes: (i) política, donde el territorio es visto como un espacio delimitado y controlado, por medio del cual se ejerce una relación de poder, muchas veces relacionado al Estado; (ii) cultural, que interpreta el territorio como fruto de una apropiación/valorización simbólica de un espacio por determinado grupo social; (iii) económica, con énfasis en la dimensión espacial de las relaciones económicas, es decir, la idea de territorio como fuente de recursos; y (iv) naturalista, donde el territorio es comprendido a partir de la relación entre el hombre y la naturaleza (Haesbaert, 2019, p.40).
Para nosotros el territorio es una categoría de análisis, cuyo concepto lo asumimos desde una posición política emancipadora, fundamentada en las reflexiones y construcciones teóricas de autores como Raffestin (1993) y Haesbaert (2006). En este sentido es importante distinguir las categorías espacio y territorio. Espacio es una categoría anterior, es a partir del espacio que se produce el territorio, es decir, el espacio se convierte en territorio en la medida que los sujetos establecen una relación de poder con el mismo, sea por medio de la dominación o de la apropiación. Mientras la noción de territorio está relacionada a una construcción histórica y social, que puede tener una dimensión subjetiva (simbólica) o objetiva (material).
El territorio es el resultado de la espacialización de la sociedad. El ser humano se relaciona con la naturaleza, apropiándose de ella y transformándola a partir de las relaciones de trabajo. Es en ese proceso de humanización de la naturaleza que la sociedad produce territorio. Por lo tanto, la producción del territorio es un proceso intrínseco a la reproducción material y simbólica de los sujetos, un proceso que se desarrolla a lo largo de la historia, por lo tanto, está condicionado por el modo de producción vigente, en este caso, el modo de producción capitalista. Así, hemos elegido el territorio, y su proceso de producción, como una llave para analizar la realidad, entendida como fruto de una construcción histórica de la sociedad. Esa perspectiva también pone a los sujetos como agentes de cambio, lo que demuestra la posibilidad de construir otras realidades.
